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IESALC Informa
Boletín Nro. 180


Argentina: Equidad e inclusión social en la educación superior



El crecimiento de la educación superior en la Argentina a lo largo del siglo XX ha sido sostenido, con períodos de mayor expansión (años 1950/1955, 1974/75 y desde 1984 en adelante), coincidentes con procesos de recuperación y fortalecimiento de la democracia y de gobiernos de carácter progresista. La situación inversa - menor crecimiento o decrecimiento- se ha dado en períodos de dictaduras militares, lamentablemente varias durante el siglo XX, con políticas de educación superior de carácter oligárquico y antipopulares.

Otro aspecto a destacar en cuanto a democratización de la educación superior en el país lo constituye el movimiento de la Reforma Universitaria de 1918, con un importante impacto en la Argentina y en toda América Latina hasta la actualidad. A partir de de la Reforma Universitaria y de sus lineamientos, la Argentina inició tempranamente el proceso de expansión y democratización de la educación superior. (1) Según el Censo Nacional de Población de 1960, la Argentina era en ese año el sexto país en el mundo en cuanto a la relación matrícula/población del país, con una tasa más alta que la de todos los países latinoamericanos y la mayoría de los europeos.

Esta situación se deterioró durante las dictaduras militares 1966-1973 y 1976-1983 e inició un proceso de recuperación continuado desde 1983. En el período 1984-2006, la tasa de crecimiento anual promedio de la matrícula de la educación superior ha sido del orden del 8%, la mayor de todo el sistema educativo argentino, en relación con los otros niveles.

En el año 2006, la tasa de escolarización bruta universitaria ha sido del 48,9% (tomando la población 20-24 años) y del 34,6% (tomando la población 18-24 años). La tasa bruta total de escolarización de la educación superior -incluyendo la matrícula no universitaria- ha sido del 66,1% (para población 20-24 años) y del 46,8% (para población 18-24 años).

Las políticas de acceso a las universidades públicas favorecen –en su mayoría- el ingreso irrestricto o libre, como estrategia de igualdad de oportunidades y de equidad, excepto en algunas carreras, en especial en las de Medicina y las de carácter científico- tecnológico. En éstas se toman exámenes o se realizan cursos de ingreso muy selectivos: en general acceden sólo entre el 20% y el 30% de los postulantes. Otras universidades han organizado cursos de ingreso, de carácter propedéutico, que tienden a subsanar los problemas de formación que los postulantes traen desde la enseñanza media.

Las universidades privadas tienen sistemas muy diversos dependiendo de su estrategia institucional. El tema del acceso a las universidades en la Argentina se constituye en un tema de debate permanente, generando una controversia -a veces muy polarizada- en la sociedad y en el ámbito universitario.

El grave problema en cuanto a equidad e inclusión social de la Argentina , no es, por lo tanto, el del acceso sino el de las altas tasas de deserción de los estudiantes de la educación superior, en especial de la universitaria. Si bien no hay, lamentablemente, información precisa al respecto, se estima que entre un 40% y un 50% de los estudiantes que ingresan cada año a las universidades nacionales abandonan su carrera en el primer año (en algunas universidades el abandono llega al 60%); un número menor -pero todavía importante- lo hacen en el segundo año y en los siguientes (Fuente: SPU, Ministerio de Educación, 2006) Se estima que sólo se gradúan alrededor del 15% de los ingresantes. Si bien no hay estudios al respecto, se puede afirmar que la mayor parte de los desertores son los estudiantes pertenecientes a los sectores sociales bajos y medio bajos.

En general se señalan diversas causas para este nivel tan alto de fracaso. Las externas a la universidad se vinculan con los problemas socio-económicos de los estudiantes -que hacen que la mayoría trabaje hasta 35/40 horas semanales-, deficiencias de formación que vienen de los niveles anteriores (en especial de la enseñanza media), falta de adecuada orientación vocacional, etc. Entre las internas, se señalan las deficientes condiciones de aprendizaje en los primeros años, recursos escasos (laboratorios, bibliografía, equipos de computación, etc.), modalidades pedagógicas poco apropiadas para ayudar a los estudiantes en la difícil transición hacia la educación superior, planes de estudio y programas de escaso interés, carreras muy largas sin salidas intermedias, profesores no capacitados adecuadamente, etc.

La Secretaría de Políticas Universitarias, conjuntamente con las universidades nacionales, están poniendo en marcha diversos proyectos que tienden a mejorar esta situación y a contribuir a una mejor atención de los estudiantes que ingresan, en especial los de situación socio-económica y laboral más desfavorecida. Entre ellos, se encuentran los referidos a la implementación de un sistema de tutorías de acompañamiento y orientación (hasta ahora casi inexistente en el sistema universitario argentino), la adecuada formación de tutores y la mejor capacitación pedagógica de los docentes de primer año, las estrategias tendientes a superar los problemas cognitivos y aptitudinales de los ingresantes, la articulación de acciones con escuelas de enseñanza media, etc.


Por Norberto Fernández Lamarra


(1) N. Fernández Lamarra, La educación superior argentina en debate, Eudeba-IESALC, Buenos Aires, 2003

Norberto Fernández
Norberto Fernández Lamarra
Es especialista, investigador y consultor nacional e internacional en el área de las políticas, la planificación y la gestión de la educación, con énfasis en los últimos años en la educación superior. Es Director de Posgrados de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) donde, además, dirige el Núcleo Interdisciplinario de Formación y Estudios para el Desarrollo de la Educación , el Programa de Posgrados en Políticas y Administración de la Educación (Maestría y Especializaciones) y el Programa Interinstitucional de Doctorado en Educación UNTREF/UNLa. Se desempeña como Profesor de Posgrado en diversas universidades argentinas y de otros países de América Latina. Como investigador es categoría 1. Preside la Sociedad Argentina de Estudios Comparados en Educación.

Se desempeña habitualmente como Consultor de la UNESCO -en especial en el IESALC- y de otros organismos internacionales. Es autor de más de 100 publicaciones, estudios, libros y trabajos y artículos sobre la educación argentina y latinoamericana. Recientemente ha publicado, entre otros, los libros "Veinte años de educación en la Argentina. Balance y perspectivas", OREALC/UNESCO-EDUNTREF, Buenos Aires, noviembre de 2002; "La educación superior argentina en debate. Situación, problemas y perspectivas", Eudeba-IESALC / UNESCO, mayo de 2003; "Educación Superior. Convergencia entre América Latina y Europa. Procesos de evaluación y acreditación de la calidad", José-Ginés Mora y Norberto Fernández Lamarra (Coordinadores), Proyecto ALFA-ACRO, Comisión Europea, EDUNTREF, Buenos Aires, junio de 2005; "Política, Planeamiento y Gestión de la Educación. Modelos de Simulación en Argentina", Norberto Fernández Lamarra (Compilador) y otros, UNESCO-EDUNTREF, Buenos Aires, abril de 2006; "Educación Superior y Calidad en América Latina y Argentina", Norberto Fernández Lamarra, EDUNTREF-IESALC/UNESCO, Buenos Aires, junio de 2007; y "Universidad, Sociedad e Innovación. Una perspectiva internacional", Norberto Fernández Lamarra (Coordinador), Proyecto RILEUS, EDUNTREF (en proceso de edición).


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