Durante la primera sesión plenaria que se llevará a cabo el día de mañana en la CMES 2009, el Dr. Gabriel Burgos, viceministro de Educación Superior de Colombia, hablará sobre las nuevas dinámicas de la Educación Superior y la investigación en América Latina y el Caribe (ALyC). Cada región del mundo tendrá su propio ponente, los cuales darán a conocer los resultados de las diferentes Conferencias Regionales celebradas en este año. Las perspectivas desde ALyC estarán a cargo del viceministro, quien fue anfitrión de la Conferencia Regional de Educación Superior (CRES) 2008 celebrada en Cartagena de Indias, Colombia, el pasado junio .
Graduado en derecho de la Universidad Externado de Colombia, el Dr. Burgos ha desempeñado el cargo de rector y decano, así como ha ejercido la presidencia de diversas asociaciones universitarias. En esta ocasión, aprovechando la celebración de la CMES 2009, el viceministro nos habla sobre las expectativas y objetivos que tiene Colombia con respecto a la Educación Superior de cara a este nuevo siglo.
Colombia: Visión y Metas en la Educación Superior.
Como Colombia nos hemos impuesto metas muy altas con respecto a qué tan competitivos esperamos ser para poder garantizar un mejor nivel de vida a todos los colombianos. La visión de país establece que “en 2032 Colombia será uno de los tres países más competitivos de América Latina y tendrá un elevado nivel de ingreso por persona equivalente al de un país de ingresos medios altos, a través de una economía exportadora de bienes y servicios de alto valor agregado e innovación, con un ambiente de negocios que incentive la inversión local y extranjera, propicie la convergencia regional, mejore las oportunidades de empleo formal, eleve la calidad de vida y reduzca sustancialmente los niveles de pobreza”.
Para alcanzar esta visión hemos definido que una de las estrategias centrales de la política de productividad y competitividad es la de calidad de la educación y el desarrollo de destrezas laborales. En este panorama se conciben los sistemas de formación pensando en un modelo capaz de articular las diversas necesidades de capacitación desde el sector productivo. En desarrollo del mismo, la Revolución Educativa se ha planteado dos desafíos: 1) Ampliar la cobertura de todos los niveles de nuestro sistema educativo; 2) Articular el sistema con las necesidades de la sociedad y del sector productivo, a través de una educación pertinente y de calidad que propicie la creación de un capital humano idóneo acorde con un escenario de transformación económica, integración y globalización de los mercados.
En cobertura, si bien aun falta un gran camino por recorrer, hasta el momento podemos decir que los resultados en ampliación de cobertura son satisfactorios. Desde el 2002 a 2007 la cobertura ha pasado del 24.4% al 31.8% y esperamos en los próximos años incrementar el acceso al sistema de la mano de una formación profesionalizante, llegando a alcanzar en el actual cuatrienio una cobertura del 34% en educación superior. Al 2019 esperamos que estas coberturas sean del 50% respectivamente. Los resultados alcanzados son resultado de un trabajo orientado a consolidar la capacidad institucional acorde a los contextos regionales a través de estrategias como el crédito educativo -que ha posibilitado el ingreso a la universidad a muchos estudiantes de estratos 1 y 2-, y se constituyó además en un mecanismo para evitar la deserción por razones económicas, junto a la desconcentración de la oferta a través de los CERES y las Nuevas Tecnologías y el fomento a la formación técnica y tecnológica, trazando claras líneas de acción orientadas a crear un vínculo permanente con el sector productivo, formación por competencias, herramientas de flexibilidad curricular y mejoramiento continuo de la calidad de este tipo de formación, acorde con las necesidades del sector productivo, el desarrollo nacional y regional.
En cuanto al mejoramiento de la calidad, en la política para el caso de la Educación Superior , el sistema de aseguramiento de la calidad es fundamental en la garantía pública de la calidad de la oferta en la educación superior. La verificación de condiciones mínimas y la acreditación de alta calidad han contribuido al fortalecimiento de la autoevaluación permanente y la incorporación del concepto de calidad en todas las áreas misionales de las instituciones. En esta área, otros componentes importantes del sistema son los Exámenes de Calidad de la Educación Superior , ECAES y el Observatorio Laboral de la Educación , que ofrecen información acerca del resultado final del proceso de formación en cuanto a competencias y conocimientos, por un lado, y la incorporación de los egresados al mundo laboral, por el otro. En calidad también tenemos en cuenta la investigación y en la actualidad el país cuenta con esfuerzos orientados a la creación de programas doctorales y de maestrías y acuerdos y convenios con varios países con el objeto de mejorar el nivel académico de los docentes e investigadores en las IES Colombianas. Contamos a la fecha con 3213 doctores y se espera que para el 2019 que el 30% de los docentes de educación superior con formación doctoral.
Escenarios de reflexión como la CRES 2008 nos brindó la oportunidad para ratificar que Colombia está trabajando en dar un respuesta conjunta y oportuna a las expectativas de la sociedad colombiana, que requiere más y mejores oportunidades en educación para los jóvenes, garantizando movilidad, flexibilidad y programas de educación superior orientados a la formación de un ciudadano comprometido con su realidad y conocedor de su entorno.