El Programa Fulbright

Indice de artículos

arturoborja_tamayo1Arturo Borja Tamayo es Director Ejecutivo de la Comisión México Estados Unidos para Intercambio Educativo y Cultural desde diciembre del 2001. Ha realizado su carrera académica en el Centro de Investigación y Docencia Económicas, del cual ha sido Director de la División de Estudios Internacionales, Secretario General y Secretario Académico. Ha sido también profesor visitante en las Universidades de UCSD, Duke y Montreal. Es autor de libros y artículos en temas varios de economía política internacional y teoría de relaciones internacionales. Es Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Duke.


El Programa Fulbright

“El Programa Fulbright busca traer un poco más de conocimiento, un poco más de razón y un poco más de compasión a los asuntos mundiales, y así incrementar las posibilidades de que las naciones aprendan finalmente a vivir en paz y amistad”

J. William Fulbright

El programa de movilidad internacional Fulbright debe su nombre al Senador por el Estado de Arkansas, J. William Fulbright. La historia personal del Senador lo había expuesto a la educación internacional, pues como becario Rhodes había estudiado una Maestría en la Universidad de Oxford, en Inglaterra. Esta experiencia marcaría su visión sobre la relevancia de la educación internacional para la política exterior de los Estados Unidos de América (EUA). Los votantes del Estado de Arkansas lo eligen por primera vez para el Congreso en 1942, cuando EUA ya había entrado como país combatiente a la segunda guerra mundial. Ese año fue elegido como Representante (Diputado) y, posteriormente, en 1944, lo eligieron como Senador, cargo en el que permanecería hasta la década de los 90s, cuando se retira de la vida política (muere en 1995, a los 89 años de edad).

Al termino de la segunda guerra mundial, pensando en la diplomacia que EUA debía adoptar para intentar evitar otras conflagraciones mundiales como las que se habían presentado en la primera mitad del siglo XX, el Senador Fulbright propuso y el Senado aprobó en 1946, una iniciativa de ley que creaba lo que, con el paso del tiempo, conocemos como el Programa Fulbright de educación internacional. El espíritu de la iniciativa del Senador era que el gobierno de los Estados Unidos otorgara becas a jóvenes de otros países para que pasaran un tiempo en los Estados Unidos como estudiantes. Esto haría que, cuando estos becarios regresaran a sus países de origen, tuvieran una visión diferente y más informada sobre los Estados Unidos, su sociedad, su historia y su cultura en general. La iniciativa contemplaba el mismo tipo de beca para estudiantes de los EUA, esperando igualmente que, al regreso de una estancia en países como Japón, Alemania, o México, estos becarios tendrían experiencias de primera mano para una mejor comprensión de la sociedad, la historia y la cultura de estos países. Capacidad de liderazgo y excelencia académica eran dos elementos que estaban presentes desde el inicio del programa como criterios básicos para la selección de los participantes. Con este tipo de movilidad internacional el Senador esperaba que los becarios participantes, con el paso del tiempo, se convirtieran en agentes activos para el entendimiento mutuo entre los EUA y sus países. Es decir, se partía –y se sigue asumiendo en la actualidad— del supuesto de que estos estudiantes con potencial de liderazgo, cuando posteriormente ocuparan posiciones importantes en el gobierno, las empresas u organizaciones de la sociedad civil de sus países de origen, tomaran decisiones mejor informadas sobre las relaciones entre sus países y los EUA, que facilitaran la cooperación y el entendimiento mutuo.

El programa resultó todo un éxito y se fue consolidando como la principal herramienta de la diplomacia educativa y cultural de los EUA; terminó extendiéndose a países de los 5 continentes y el número de becarios ha crecido continuamente con el paso del tiempo. El programa opera actualmente en 155 países y, en 50 de ellos, se han creado Comisiones bilaterales que le dan un carácter binacional al programa. Además de la asignación presupuestaria anual que aprueba el Congreso de los EUA para el programa, la mayoría de los gobiernos en los que existen comisiones bilaterales aportan recursos presupuestarios que representaron, en 2010, el 25 % del gasto total mundial del programa. En los países en los que no existen Comisiones binacionales, el programa lo administra la sección de Asuntos Públicos de las Embajadas de los EUA. De 1946 a 2010, el programa ha otorgado 310,000 becas, 116,900 a estadounidenses y 192,800 a ciudadanos de otros países. Como muestra de la calidad académica del programa puede citarse que cuenta 42 premios Nobel entre sus ex becarios.

El programa Fulbright se administra actualmente desde la Oficina de Asuntos Educativos y Culturales del Departamento de Estado. El órgano de autoridad máxima del programa es un cuerpo de 12 miembros llamado el Foreign Scholarship Board (FSB). Sus integrantes son designados por el Presidente de los EUA, y son representantes del mundo académico y figuras públicas. El FSB fija los lineamientos y políticas del programa, y aprueba a todos los becarios, estadounidenses y extranjeros. En los países en que existen Comisiones Binacionales, la autoridad del FSB es compartida con los Consejos Directivos de las Comisiones, que están compuestos por miembros estadounidenses y del otro país. A este entramado institucional se agregan las agencias cooperantes que el Departamento de Estado contrata en los Estados Unidos. La más importante de ellas es el Instituto de Educación Internacional, con sede en Nueva York. El papel de estas agencias consiste en seleccionar a los becarios estadounidenses que irán en algún programa Fulbright al extranjero, y colocar a los becarios internacionales en universidades, escuelas e instituciones de los EUA. Este entramado institucional puede describirse entonces como un triangulo compuesto por tres actores: El Departamento de Estado, las Comisiones Binacionales y las agencias cooperantes. En aquellos países en los que no hay una Comisión Binacional, ese actor lo representa la Embajada de los EUA.

Aun cuando inicialmente el programa se pensó solamente para estudiantes, con el paso del tiempo los programas se han multiplicado y los hay también para investigadores, profesionistas y maestros de escuela (dirigidos especialmente a la enseñanza de idiomas, el inglés en el extranjero y otros idiomas en los EUA). En los países que cuentan con Comisiones Binacionales, con frecuencia existen programas específicos, que responden a necesidades y prioridades definidas por los Consejos Directivos de estas Comisiones. Si bien el gobierno de los EUA lo llama un programa de intercambio, es más apropiado describirlo como uno de movilidad internacional, puesto que, con la excepción de uno que se ofrece a maestros de idiomas, los otros programas Fulbright no buscan que las universidades estadounidenses intercambien estudiantes o investigadores con sus instituciones pares en el extranjero. Tampoco se busca una equivalencia en el número de becarios de una y otra nacionalidad. Lo que el programa ofrece en realidad, son oportunidades de movilidad al extranjero para profesores y estudiantes de los EUA, y a los EUA a profesores y estudiantes de otros países.

A partir de 1964 el Congreso de los EUA dividió institucionalmente en dos el programa. El grueso del mismo ha seguido operando en el Departamento de Estado. Pero se dieron fondos al Departamento de Educación, que desde ese año ha ofrecido becas para estadounidenses, tanto a investigadores, como a estudiantes de doctorado para que trabajen en su tesis en el extranjero, así como a grupos de maestros de escuela y de instituciones de educación superior que hacen viajes cortos (4 semanas) con el objeto de tener una inmersión en la cultura del país que visitan. Estos programas manejados por el Departamento de Educación se identifican como los programas Fulbright-Hays, por los apellidos de los legisladores que propusieron la iniciativa de ley que los creó. Sólo se ofrecen a estadounidenses y ayudan a tener un mejor balance entre el número de becarios estadounidenses y extranjeros, ya que en el programa Fulbright del Departamento de Estado, como vimos al inicio con las cifras al 2010, la tendencia histórica ha sido que el número de becarios extranjeros supera a los estadounidenses.

TPL_BEEZ2_ADDITIONAL_INFORMATION