

EDICIÓN ESPECIAL NO. 196 - CLAUSURA DE LA CONFERENCIA MUNDIAL DE EDUCACIÓN SUPERIOR
Paris.- Satisfechos y con un balance positivo salieron los delegados de América Latina y el Caribe que participaron en la II Conferencia Mundial de Educación Superior, convocada por la UNESCO, y que se celebró en París entre el 5 y el 8 de julio.
El director de IESALC, José Renato Carvalho, destacó que este tipo de encuentros son siempre una oportunidad para el diálogo y celebró que muchos de los principios que promueve la región en torno a la educación superior fueron reflejados en la declaración final de la Conferencia.
¿Están satisfechos con los resultados?
Sí, lo estamos. La Conferencia Mundial es siempre una oportunidad única de diálogo con varios continentes y con varias instituciones. Creo que este es un primer aspecto positivo que hay que destacar siempre en una Conferencia Mundial y específicamente en esta. Salió bien también la Declaración, donde hubo una reafirmación de principios básicos, que creemos que son fundamentales para el desarrollo de una agenda de educación superior Esto logramos mantenerlo en la declaración final de esta Conferencia. Y nos dimos cuenta de que cada vez hay más países que comparten estos mismos principios. Entonces creo que de esta conferencia salimos con la posibilidad de ampliar el diálogo y la cooperación académica intra e interregional.
¿Qué gana América Latina y el Caribe después de esta Conferencia Mundial?
América Latina dio una demostración de unidad, de articulación de pensamiento y acción en esta Conferencia. Los ministros que aquí estuvieron, estuvieron siempre en contacto, discutiendo sus puntos de vista y, principalmente, reafirmando la agenda que acordamos en la CRES (Conferencia Regional de Educación Superior). Eso es extremadamente positivo. Significa que tenemos principios y valores básicos para compartir nuestras experiencias de educación superior y para apoyarnos mutuamente.
Los integrantes de varias delegaciones de América Latina y el Caribe destacaron como el mayor logro de la Conferencia que se mantuviera el concepto de la educación superior como un bien público y un derecho humano fundamental, como se acordó en la Conferencia Regional de Educación Superior, en octubre de 2008 en Cartagena.
Marcela Paredes, presidenta del Concejo de Rectores de Panamá calificó como "excelente" el consenso que se logró para acordar la Declaración Final de la Conferencia. Además, hace un llamado a todos los participantes "al dinamismo que tenemos que imprimirle a las transformaciones en educación superior, que están en ejecución ahora mismo y las que se tienen que hacer todavía para el mejoramiento de las condiciones de nuestros países", dijo.
Alberto Dibbern, Secretario de Políticas Universitarias de Argentina, opina que "fue una muy buena Conferencia, que refleja en su comunicado lo que el mundo de la educación superior viene pensando en estos años y que nos plantea un fuerte desafío para los próximos años, sobre todo en lo que tiene que ver en la inclusión con calidad y en los esfuerzos que deben hacer los Estados en financiar la educación de calidad para todos".
Silvia Álvarez Bruneliere, del Concejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México afirma que "las conclusiones (de la Conferencia Mundial) reflejan la dinámica y las expresiones de los países participantes: Nosotros, como México, estamos de acuerdo en la Declaración y que la educación sea no un servicio, sino un bien social. Todas las conclusiones creo que encontraron el consenso".
Por Jose Baig





