CMES-2009: Consideraciones sobre los "Pro" y los "Contra"

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Han transcurrido ya dos meses de la Conferencia Mundial de Educación Superior celebrada en Paris en la primera semana de Julio (CMES-2009). Durante este tiempo, ha habido opiniones señalando aciertos y otras señalando debilidades. Curiosamente la CMES-1998 no tuvo tantas opiniones en contra como ha tenido esta vez la CMES-2009 por parte de latinoamericanos. ¿Será debido a que muchos temas se repitieron pues muchos problemas siguen siendo los mismos? ¿Será que la región tuvo menor visibilidad y acceso a las dinámicas de la sede, debido a que el organizador de conferencia en el 98, director general de educación superior de Unesco, era latinoamericano? ¿Será que las condiciones políticas del conocimiento a nivel mundial están más definidas hacia situaciones de competitividad y economía de mercado, con el riesgo a que la brecha entre los países que producen conocimiento y los que lo consumen se agigante? Es posible que, como siempre, no haya una sola respuesta, sino un conjunto de muchas, las expuestas y posiblemente otras.


Por ejemplo, en cuanto al grado de preparación que se hizo en la región no se puede decir que la del 2008 en Cartagena tuvo menos logros que la de la Habana de 1998. En ambos casos las Conferencias Regionales lograron importantes consensos y un cúmulo de estudios equivalentes. ¿Será entonces que hubo menos sinergias entre la CRES (Conferencia Regional de Educación Superior) y la CMES en el caso del 2009? Este podría ser otro de los elementos. Uno tiene la sensación que la CMES-2009, tuvo menos tiempo de incorporar debidamente todos los esfuerzos que habían hecho las regiones en sus conferencias regionales preparatorias, quizás debido a que el período de preparación para la mundial en el 2009 fue mucho más corto que en 1998. Incluso el documento principal de la conferencia firmado por Altbach et al., curiosamente no toma en cuenta los trabajos, ni siquiera el documento principal, de los presentados en Cartagena.


La CMES-98 fue bien recibida en la región, y la Declaración tuvo un impacto importante como orientación de las políticas de los gobiernos e instituciones, especialmente a nivel del "discurso", de las "misiones institucionales", del "deber ser". Algunos autores consideraron que esta retórica resulta acomodaticia a gobiernos especialmente populistas. Sin embargo, no se puede negar que esa Declaración, que aparece en la segunda década de los noventa, logró suplantar la hegemonía de la agenda de transformación del Banco Mundial que había prevalecido en la primera parte de esa década. Como se sabe, las orientaciones del Banco Mundial fueron criticadas en la región por considerarlas neoliberales, especialmente por la promoción de la expansión del sector privado. Por su parte, la UNESCO, durante la segunda década de los noventa, logra imponer un cuerpo doctrinal con bastante consenso, como producto de la movilización regional y mundial que logró en las conferencias de educación superior. Los planteamientos de UNESCO enfatizaron dimensiones como la equidad, pertinencia, importancia del financiamiento público, internacionalización con cooperación, y el valor cultural y social del conocimiento. Por otro lado, la UNESCO no solamente consiguió que la educación superior estuviera en la agenda del debate nacional e internacional, sino que la Declaración de la CMES-98 se constituyó en una especie de brújula orientadora, algo así como una carta de navegación de los procesos de transformación de la educación superior.


En este sentido, se puede presumir que el impacto de la Declaración de CMES-2009 será posiblemente, parecido a la de 1998- a nivel de las declaraciones gruesas de principios que sirven de mapas cognitivos para plantear misiones y visiones de las políticas públicas de los gobiernos e instituciones. Sin embargo, son los países e instituciones los que deben encontrar las rutas, pues no para todas las situaciones deben ser las mismas. De ahí el enfoque especial al caso africano que hubo en la CMES-2009, región con un desarrollo precario de la educación superior, y con quién los organismos internacionales estaban en deuda.

En todo caso, no se puede dudar que estas conferencias regionales y mundiales, enriquecen el pensamiento universitario, presentan estados del arte sobre temas relevantes y elevan el nivel del debate sobre la educación superior en general.

Por otro lado, es preciso recordar que las Conferencias de Unesco -y de los organismos internacionales en general- están basadas en convenciones, las cuales son necesarias porque implican consensos, establecen plataformas de conceptos que se constituyen en discursos sobre las transformaciones necesarias, útiles a los gestores de políticas, tanto a nivel de gobiernos como de instituciones. Ahora bien, las convenciones y los consensos no son suficientes, hace falta "acordar" además de "convenir", acordar en el sentido de buscar constantemente el mejor denominador común, el negociar con base en objetivos concretos. Es necesario un equilibrio entre estas dos culturas, la cultura de las convenciones que busca el consenso y la cultura de los acuerdos, para lograr estructurar agendas operativas. Esta tarea corresponde especialmente a los organismos regionales, a los gobiernos, a las instituciones de educación superior y a todas las instancias interesadas en que la región avance en la construcción de sociedades innovadoras y creadoras de conocimientos para alcanzar un desarrollo humano y sustentable. El desafío para la región es grande y ENLACES es actualmente la instancia en la cual están puestas las esperanzas como espacio abierto a la concertación para la implementación de iniciativas regionales concretas.

Carmen García Guadilla

Especial para UNESCO-IESALC

COBERTURA COMPLETA DE LA CMES 2009 Y OTRAS OPINIONES

 

 

 

 

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